•9:21

Recuerdo y me gusta el olor de la higuera, me trae aromas de mi infancia, cuando pasaba el verano en un bonito pueblo Conil, sin tanto turismo como ahora. A la vuelta de la playa, subíamos una cuesta muy empinada, era una calle muy bonita y había una o dos higueras, en cada blanca casita, con sus grandes hojas y su buena sombra.
Sentarse debajo de una era un placer ¡que fresquito! Y ahora, al cabo de casi cincuenta años, experimento lo mismo que cuando era niña.
Vuelvo de la playa de La Caleta y para esperar el bus, me siento debajo de los ficus del Mora, también son higueras, aunque distintas, me pongo a respirar profundamente, relajadamente, que olor más grato y que dulce recuerdo, fue el primer árbol que vieron los recién nacidos ojos de mi niña.
Destaco también los olores de la plaza de España donde vivo y me crié, el césped recién cortado, el del laurel de indias, la dama de noche o galán, como le llaman en Sudamericana, las rosas, geranios, margaritas y aunque no olían, también recuerdo la flor del trébol, que los niños llamábamos vinagreras, tenían un sabor muy parecido al vinagre. Y volviendo a mi higuera, Buda se sentaba (según las escrituras) debajo de una para meditar, algo tiene que tener de especial, al menos para mí.

Charo Moya
•9:31

Y además nos hace daño, el sistema que se ha impuesto en España y aún más en Andalucía, lo mal que se nos ofrece..... -Siguen las ferias, los carnavales,la semana santa...Todo de cara a no desfallecer, es una careta igual que la del payaso.

Pero el daño ya está hecho y será muy dificil salir de él.
Sólo se perciben aquellos que se le rompieron sus ideales, que perdieron sus trabajos y aún sus empresas y sus familias rotas. Estos anónimos que lloran sin ser oidos.,sin poder entender aún el porqué y el cómo.

¿Cómo, si yo lo hice todo bién? .Les duele en el alma.
Tiempos pasados son perdidos. ¿ Tardarán mucho en volver....?


Lola Sigler Guerrero
•9:35

Tu y yo podríamos pasear juntos bajo ese cielo estrellado, podían ser horas y horas y nunca nos diríamos todo lo que nos queremos y lo felices que seríamos si pudiéramos estar juntos, pero... ¿de dónde podríamos sacar el valor para descubrir nuestra historia de amor?

Las estrellas son las únicas que no nos juzgarían y no nos pondrían adjetivos peyorativos. Seguiremos paseando por separado bajo ese cielo estrellado.


Mari Carmen Artaza


•9:43


Son las doce horas, un minuto y quince segundos.


Sale de trabajar, cruza la calle. Deseoso de llegar a casa para ver a su rubia.


Su paso es ligero, le tiemblan las piernas y el corazón le va demasiado deprisa.


Ya casi está, sube las escaleras. Ansioso llega a la puerta, la abre, cruza el salón, sigue por el pasillo.... ya está cerca.


Su corazón le palpita, parece que se le va a salir.


Se dirige a la cocina, la cruza, abre la nevera y allí está ella.


GUADALUPE CRESPO MARCO

•9:12

Empresa en expansión : la paz mundial.

Por la unión de todas las razas y religiones.

Todos hemos nacido para la paz.


Requisitos: la paz necesita: jóvenes rebeldes e inconformes, con ganas de cambiar este mundo de guerras y egoísmos.


Edad mínima: desde la adolescencia hasta la sabiduría de los ancianos .


Que tengan: ímpetu, que den la cara por los demás, que sean sobre todo solidarios sin medidas, arriesgados, valientes, trabajadores, que no se rindan nunca.


Se buscan: seres humanos excepcionales y ese eres tú, la paz te necesita a ti.


Se ofrece: una vida plena llena de amor, para vivirla solo tú, experiencias garantizadas en valores humanos plenos.


Formación: a cargo de la vida, de los grandes hombres y mujeres que en todas partes del mundo luchan por la paz.


Pepi Salado

•9:22


Un día el mundo se acabará con la sequía. La falta de precipitaciones, hará que cada vez, más partes de la tierra queden desertizadas. A menos lluvia, menos bosques, pero a la vez, a menos bosques, cada vez habrá menos lluvia. Los ríos se secarán, los acuíferos subterráneos desaparecerán. El agua será un preciado tesoro por el que los humanos pelearan como antaño lo hicieron por el oro.


Habrá un clima seco, asfixiante, con ambientes polvorientos por donde nos arrastraremos en busca de una simple gota de agua. Las nubes serán un recuerdo del pasado; el sol, cada vez nos abrazará más y más; y nuestra piel, a lo largo de generaciones irá mutando a una especie de costra reseca de donde desaparecerá cualquier atisbo de poro. Ni el líquido sudor, recordaremos.


Pues incluso con esta expectativa, yo por si acaso, este Jueves Santo cogeré un paraguas.

Francisco Javier Dávila Payán


•9:30


Una persona justa es aquel que defiende la igualdad y no está por encima de los demás.

Pepe, era una persona con muchos valores, no soportaba las injusticias, ni estar por encima de los demás, como mucho igual, era una persona justa.

Maruja y Pepe tenían seis hijos, Paco, Ana, Pepe, Maru, Antonio y Arturo. Allá por los años cuarenta al cincuenta pasaron mucha hambre.

Pepe trabajaba de maestro albañil, y también hacía chapuces hasta altas horas de la noche. Todo el dinero se lo entregaba a su mujer.

En aquellos tiempos, las madres cuidaban mejor a los padres que a los hijos, como ellos trabajaban...

Maruja todos los días hacía el rancho, y cuando no tenía nada, ponía la olla con agua en la candela,no quería que los vecinos supieran que no comían.

Cuando Pepe regresaba, ella le tenía la mesa preparada ¡Que bueno! Hoy mi marido va a comer huevo frito, eso creía él llamó a todos sus hijos y a cada uno le mojaba un migote en el huevo, y si llegaba alguien también le daba.

Mi madre le llamaba” mediohuevo”. Fue una persona justa y un padre ejemplar.

Ana Varga Machuca