•13:11

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CITA A CIEGAS



Todos me empujaban a esa cita a ciegas ¡ niña que se te pasa el arroz ! ¡  Señor ! ¡Señor ! Tan difícil era hacerse comprender, que mi libertad, que mi fantasía, que mis sueños se vendían muy caros, que las monedas que me daban a cambio eran gastadas o me parecían falsas. Esa cita era el abismo y  a " enemigo que huye puente de plata".



María Luisa Martín
•13:32

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La bella de mi parque


Naricilla respingona y un cuerpo de escándalo, le dije al banco en el cual me hallaba sentado y en el que pasaba últimamente la mayor parte de mis días. Le contaba cosas de mi pasado, de mi presente e incluso de mi futuro, pero él prudente como buen banco que era, nunca me hizo ningún reproche.

Era una mañana soleada de primavera y la chica de naricilla respingona paseaba por el parque, calzaba unas botas de piel de ante negras y de gruesos tacones, un pantalón muy corto ceñido al talle y una camisa celeste que anudaba a su cintura, dejaba al descubierto su bello y sensual ombliguillo.

Hermoso cabello castaño que ondeaba orgulloso con la pequeña brisa de la mañana; sonrisa suave y desenfadada; ojos color zafiro y mirada misteriosa. Para mí era la belleza convertida en mujer. Al pasar junto a mi lado, giró ligeramente su mirada y me lanzó una de sus sonrisas que al momento le devolví amablemente. La seguí con la vista y advertí como se detenía y volvía sobre sus pasos sentándose en el banco junto a mí. Nunca hasta ahora nadie se había fijado en un pobre como yo, enfermo, desahuciado, sin puerta a donde llamar y sin lecho que calentar.

Me miró y enfrentando su cuerpo al mío, una fragancia comenzó a emanar de su cuerpo, quedando posteriormente sumido en un letargo del que no despertaría hasta llegar a un lugar maravillo y de increíble belleza, donde todas las personas de aquel lugar, al verme parecían estar esperando mi llegada.

Sin embargo allí, en el parque, un banco permanece desocupado, esperando que alguien se siente en él, le cuente historias y lo saque de su letargo.


                                                                   

José María Barrios

 
                                          
                                                                                                                                          







•19:08


MICHI MI GATITA

Mi hija me puso en el hueco de la mano  una bolita de pelo  minúscula que parecía no tener huesos, ni dientes, había que alimentarla con una miguita de pan con leche. Confieso que sentí un flechazo.
Y cuando había que encerrar en un globo algo sugerente, ni lo dudé y la encerré. Más tarde sí, y entoné el "mea culpa " cuando otras compañeras encerraban cosas de más trascendencia o entidad. La amistad, el hambre, la tortura, la guerra o la paz y el mío podría parecerles muy banal. Ya sé que todos somos un granito de arena, que algo podemos aportar para remediar alguno de estos grandes problemas.
Pero¿ cómo un grano  puede ayudar a remediar lo irremediable?
Y no cambié el nombre de mi globito estrella, epicentro de una nebulosa inmensa, que llené con tantos globos, que no cabían más. Decían libertad, inteligencia, amor, olor, juego, gracia, equilibrio, familia, compañía, calor, recibir, volcar... Volcar en ella la afectividad que sentía y no podía dar, a lo mejor a unos hijos que les parecía cursi, pesada, pero era una necesidad el "dar". Y ahí estaba ella con su felina belleza, elegante andar y mirada inteligente, dándome compañía, calor, relax, equilibrio y libertad.
Evoco con amor, con dolor a mi gatita. ¿Qué sabe nadie cómo me siento yo? ¡Oh Dios, si no lo se ni yo! 



Mª Luisa Martín
•13:17

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MONÓLOGO INTERIOR



¡Ay! ¡Qué sé me echa el tiempo encima! Me voy me voy me voy. ¡qué frió!. No se lo que voy a poner de comer. Seguro que he perdido el autobús. Recojo. Cogeré otro. Creo que tengo algo en el congelador. Ayer no recogí lo de la tintorería, luego plancharé. ¡Dios mio, este año me pilla el toro!,las mujeres somos más fáciles de regalar, debería ir a casa de la niña, me tengo que decidir. Hoy comprare lo que sea.. Me faltan un montón de regalos. En cuanto pueda guiso el pavo, así adelanto. !Qué día más feo para estar en la calle!. !Para que me habré puesto estos zapatos!. Me niego, me niego a comprarle a los hombres donde siempre. ¿A ver ese escaparate?.... nada nada original. ¡menudo estilazo tiene esa chica!. Menos mal que la carnicería está abierta todo el día, ¡que lindo está el bebe!. Esta tarde clase de ruso. No se me puede olvidar llamar a mi hermana.!Dios mio qué gasto! . Seguro que Paco no se acuerda de recoger a los niños del cole, le daré un toque. ¡Ese bolso es ideal lo quiero!.¡Ay, mis pies!. ¡uf! Qué nubes va a llover de un momento a otro. Teresa me tiene abandonada. Debe estar liadísima. El traje de flores me lo tengo que probar. ¡No tengo un duro! ¡huy! casi atropellan a ese hombre que loco, cruzar sin mirar ¡y con muletas!. Hay que poner el Nacimiento! ¡ Que rápido pasa el tiempo! ¡mejor con las niñas! ¡Otra vez Navidad! ¡Qué pecha de andar!. En un rato adorno la casa. Haré galletas con las niñas . Se me está haciendo tarde. Ya me vuelvo. Las niñas disfrutan un montón. ¡Qué horror! En unos días llegan todos. Las panderetas y villancicos que no falten. Yo quería haber adelgazado. Lo malo es la cocina, ¡Todo el día patas arriba! ¡Y que le, que le hago! ¡ Por Dios!, cuanto tarda el autobús ¡qué fatiga! ¡Señor ayúdame! 






                                                                                                                                     


Isabel Fernández Sala
 

                        





•13:43

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EL COLOR DEL VACÍO


Sí papá, pero, ¿y esas?, ¿también quieres que las triture?
José sin decir nada asiente con la mirada, mientras mira resignado el reloj de su padre. Se da media vuelta y se sienta junto a María. Su amor de siempre. El de toda la vida. A la que según él se le han metido carcomas en la cabeza que el tiempo alimenta para devorarle la memoria. Por eso José, no quiere correr riesgos y anda destruyendo las agujas de reloj. Para detener el tiempo. Para que no avance. Y que a María, no le demuelan sus recuerdos, aquellos que celosamente ha guardado toda una vida, los que hoy sin ella quererlo, se les despintan de sus colores sepia; quedando sólo el color del vacío.


               
                                                                                                                      Mercedes Revuelta.




•13:50


ADIÓS


“Había atravesado la capa de nubes y un sol radiante bañaba todo el interior de avión” Una nube caprichosa oscureció el cielo comenzando una gran turbulencia, carreras de arriba abajo, la nube seguía persistentemente oscureciendo el día.

Ella, se quedó dormida plácidamente, ya no oía los ruidos ni las carreras, su alma voló hacia lo infinito como mariposa con alas de colores.

“De voces los aires se llenan.

La Viña y Santa María

tocan palmas...

por alegría, y por solea

 bailan las mojarritas”.

¡Tú!   has paseado con orgullo el nombre de  Cádiz, y eras gadita hasta la médula. ¡Tú! que como recuerdo nos dejas tu sonrisa, tu saber estar, y ser amiga de tus amigos, la alegría y buen humor.

Mariana Cornejo. Nos quedamos con tu arte.

Hoy los gaditanos te decimos adiós,  jaleando" AQUELLOS DUROS ANTIGUOS.” 


 
                                                                                                                 Victoria del Pino Grisalvo                                                                                                                                                                                        
                                                                                                       
•13:15




LA SALUD ANTE TODO




Un lector aprensivo lee un libro, el título del libro es “La salud por el ajo y el limón”, a medida que va leyéndolo se va entusiasmando, subraya recetas y párrafos que ensalzan las propiedades que el ajo tiene para la salud. Se pone manos a la obra y durante meses sigue las recomendaciones y recetas.

Parece que ganó salud, pero perdió amigos y compañeros, no por ser mala persona ni insolidario, sino porque no había quien parara a su lado por el intenso olor a ajo que despedía por todos los poros de su cuerpo.




Carmen Artaza