-->
La
bella de mi parque
Naricilla
respingona y un cuerpo de escándalo, le dije al banco en el cual me
hallaba sentado y en el que pasaba últimamente la mayor parte de mis
días. Le contaba cosas de mi pasado, de mi presente e incluso de
mi futuro, pero él prudente como buen banco que era, nunca me
hizo ningún reproche.
Era
una mañana soleada de primavera y la chica de naricilla
respingona paseaba por el parque, calzaba unas botas de piel de ante
negras y de gruesos tacones, un pantalón muy corto ceñido al talle
y una camisa celeste que anudaba a su cintura, dejaba al descubierto
su bello y sensual ombliguillo.
Hermoso
cabello castaño que ondeaba orgulloso con la pequeña brisa
de la mañana; sonrisa suave y desenfadada; ojos color zafiro y
mirada misteriosa. Para mí era la belleza convertida
en mujer. Al pasar junto a mi lado, giró ligeramente su mirada y
me lanzó una de sus sonrisas que al momento le devolví
amablemente. La seguí con la vista y advertí como se detenía
y volvía sobre sus pasos sentándose en el banco junto a mí. Nunca
hasta ahora nadie se había fijado en un pobre como yo, enfermo,
desahuciado, sin puerta a donde llamar y sin lecho que calentar.
Me
miró y enfrentando su cuerpo al mío, una fragancia comenzó a
emanar de su cuerpo, quedando posteriormente sumido en un letargo
del que no despertaría hasta llegar a un lugar maravillo y de
increíble belleza, donde todas las personas de aquel lugar, al
verme parecían estar esperando mi llegada.
Sin
embargo allí, en el parque, un banco permanece desocupado,
esperando que alguien se siente en él, le cuente historias y lo
saque de su letargo.
José
María Barrios
|
MICHI MI GATITA
Mi hija me puso en el hueco de la mano una bolita de pelo minúscula que parecía no tener huesos, ni dientes, había que alimentarla con una miguita de pan con leche. Confieso que sentí un flechazo.
Y cuando había que encerrar en un globo algo sugerente, ni lo dudé y la encerré. Más tarde sí, y entoné el "mea culpa " cuando otras compañeras encerraban cosas de más trascendencia o entidad. La amistad, el hambre, la tortura, la guerra o la paz y el mío podría parecerles muy banal. Ya sé que todos somos un granito de arena, que algo podemos aportar para remediar alguno de estos grandes problemas.
Pero¿ cómo un grano puede ayudar a remediar lo irremediable?
Y no cambié el nombre de mi globito estrella, epicentro de una nebulosa inmensa, que llené con tantos globos, que no cabían más. Decían libertad, inteligencia, amor, olor, juego, gracia, equilibrio, familia, compañía, calor, recibir, volcar... Volcar en ella la afectividad que sentía y no podía dar, a lo mejor a unos hijos que les parecía cursi, pesada, pero era una necesidad el "dar". Y ahí estaba ella con su felina belleza, elegante andar y mirada inteligente, dándome compañía, calor, relax, equilibrio y libertad.
Evoco con amor, con dolor a mi gatita. ¿Qué sabe nadie cómo me siento yo? ¡Oh Dios, si no lo se ni yo!
Mª Luisa Martín
|
-->
EL COLOR DEL VACÍO
Sí papá, pero, ¿y
esas?, ¿también quieres que las triture?
José
sin decir nada asiente con la mirada, mientras mira
resignado el reloj de su padre. Se da media vuelta y se
sienta junto a María. Su amor de siempre. El de toda la
vida. A la que según él se le han metido carcomas en la
cabeza que el tiempo alimenta para devorarle la memoria. Por
eso José, no quiere correr riesgos y anda destruyendo las
agujas de reloj. Para detener el tiempo. Para que no
avance. Y que a María, no le demuelan sus recuerdos,
aquellos que celosamente ha guardado toda una vida, los que
hoy sin ella quererlo, se les despintan de sus colores
sepia; quedando sólo el color del vacío.
|
ADIÓS
“Había
atravesado la capa de nubes y un sol radiante bañaba todo
el interior de avión” Una nube caprichosa oscureció el
cielo comenzando una gran turbulencia, carreras de arriba
abajo, la nube seguía persistentemente oscureciendo el día.
Ella,
se quedó dormida plácidamente, ya no oía los ruidos ni
las carreras, su alma voló hacia lo infinito como mariposa
con alas de colores.
“De
voces los aires se llenan.
La
Viña y Santa María
tocan
palmas...
por alegría, y por solea
bailan
las mojarritas”.
¡Tú! has paseado con orgullo el nombre de
Cádiz, y eras gadita hasta la médula. ¡Tú! que como
recuerdo nos dejas tu sonrisa, tu saber estar, y ser amiga
de tus amigos, la alegría y buen humor.
Mariana Cornejo. Nos quedamos con tu arte.
Hoy los gaditanos te decimos adiós, jaleando"
AQUELLOS DUROS ANTIGUOS.”
Victoria del Pino Grisalvo
|
LA
SALUD ANTE TODO
Un lector aprensivo lee
un libro, el título del libro es “La salud por el ajo y el limón”,
a medida que va leyéndolo se va entusiasmando, subraya recetas y
párrafos que ensalzan las propiedades que el ajo tiene para la
salud. Se pone manos a la obra y durante meses sigue las
recomendaciones y recetas.
Parece que ganó salud,
pero perdió amigos y compañeros, no por ser mala persona ni
insolidario, sino porque no había quien parara a su lado por el
intenso olor a ajo que despedía por todos los poros de su cuerpo.
|